martes, 30 de octubre de 2012

Libertad: comportamiento humano & animal


El comportamiento de los animales
La ciencia que estudia en comportamiento en su hábitat natural recibe el nombre de etología. Sus investigaciones permiten afirmar que la conducta animal es bastante automática, esto significa que ante la misma situación los animales de la misma especie responden de forma similar. También realizan comportamientos complejos sin haberlos aprendidos de sus antecesores, lo que indica que estos comportamientos están grabados en su información genética.
Las acciones que realizan los animales de una misma especie presentan un carácter invariable en general y tienen como finalidad la satisfacción de sus necesidades. Entre los animales que viven en grupo existe una verdadera organización social. Tal es el ejemplo de las hormigas, las abejas melíferas o las terminas. Las hormigas guerreras defienden a los miembros de su grupo, en especial a la reina y  a las larvas, pero esta defensa suele costarles la vida.
¿Podemos decir entonces que las hormigas guerreras mueren como héroes? No, no es así ya que no eligen actuar de ese modo, solo actúan lo que la naturaleza les manda hacer, respondiendo al mandato de sus genes. No son seres libres porque no pueden negarse a hacerlo, no tienen ninguna alternativa porque no tienen capacidad de elección. Y por esto también es que no pueden ser responsabilizados por sus actos ni juzgados.

La libertad de los seres humanos
A diferencia de los demás animales, los humanos si merecemos elogios o reproches por nuestras acciones porque aunque también somos seres biológicos, no estamos determinados por nuestros genes. Cuando responsabilizamos a una persona por lo que hizo, consideramos que debe de haber actuado libremente, que habrá podido elegir entre distintas alternativas y que habrá tenido conciencia de lo que hacía.

Los condicionamientos de nuestra acción
Todos nacemos en una familia, un lugar y tiempos determinados, eso condiciona nuestra conducta de diferentes formas. Algunas de estas se deben a:
*      La ubicación geográfica en la que vivimos: si vivimos en una zona de temperaturas muy bajas deberemos realizar acciones para soportar el frio y sobrevivir en ese ambiente.
*      Nuestra constitución biológica: ser seres biológicos nos ofrece limitaciones y posibilidades, como ser más saludables o enfermizos que otras personas, más fuertes o débiles, la capacidad física varía según la edad, etc.
*      Las acciones de nuestros semejantes: al vivir en sociedad nuestras conductas se relacionan con otras personas, por lo tanto nuestras acciones suelen condicionarse por pedidos, ordenes, advertencias, consejos, amenazas y todas las cosas que realicemos pueden afectar a otros.
*      Los productos tecnológicos con los que convivimos: desde tiempos prehistóricos el hombre ha creado objetos que ofrecen nuevas posibilidades para la acción pero también la condicionan. Por ejemplo al vivir en una ciudad se hace necesario los diversos medios de transporte, estos han acortado las distancias pero debemos ocuparnos de ellos para que funcionen correctamente. 

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